Friday, 8 October 2010

Formula 1 (28.04.2007)

Estaba en mi casa de la Ciudad de México,  en el área de San Jerónimo y quería ir a Coyoacán. Pedía yo un taxi, el cual al llegar a la puerta de mi casa resultó ser un Ferrari de Formula 1 rojo. Al subirme al auto, el taxista desapareció como era de esperarse, pues el auto era de una sola plaza. Sin embargo, yo no iba manejando y tampoco iba ocupando el asiento del conductor. Yo iba sentada en la parte del cofre. Mis pies iban colgando del auto y me sentía como los picapiedra en sus coches con los pies arriba. Llegamos a Coyoacán.

No comments:

Post a Comment